
El
arquitecto Virginio Colombo, llegado al país en 1906 (ver Datos Biográficos
al final del artículo), realizó una vasta obra en la ciudad
de Buenos Aires en poco más de dos décadas.
Proyectó obras para comerciantes florecientes, permitiéndoles
así, el uso de una estética sumamente personal, en que la transgresión,
el conocimiento histórico y compositivo se conjugan de manera tal,
que el tratamiento de sus fachadasno puede ser encuadrada más que por
generalidades conceptuales eclécticas y antiacadémicas.
Dado que estos clientes no tenían orígenes nobles que dar a
conocer, se dejaron seducir por las modernas formas. Precisamente, éste
es el motivo por el cual sus obras no se encuentran costruidas en las zonas
más aristocráticas de Buenos Aires, estando diseminadas, entonces,
por los barrios de Almagro, San Telmo, Monserrat, Balvanera, San Cristóbal,
Boedo, Caballito y Palermo.
Combinó el trabajo de escultores, frentistas y herreros artísticos
sin dejar ningún detalle decorativo sin resolver.
La broncería de buzones, numeración de puertas y los pulsadores
de timbres den prueba del refinamiento de la terminación de cada trabajo.
Se valió en casi todas sus fachadas de elementos arquitectónicos
relacionados a su origen italiano, esencialmente el veneciano, también
el florentino y el liberty milanés, en los que la imaginación
del arquitecto, alcanza su máximo vuelo recurriendo a plantas, flores,
animales y figuras humanas en combinación con guirnaldas y formas geométricas.
Para el edificio de Corrientes 2548-2560, de características romanas,
recurrió a elementos etruscos y pompeyanos.


A una excepción estilística por su particular eclecticismo, responde el edificio de la calle Perú 1050 (hoy comisaría 2ª), con una coposición más afrancesada que remata en una manzarda de pizarra, probablemente inducida por el comitente.
Características
de las fachadas:
El uso de una policromía exhuberante y la potencia de las texturas,
acentúan los contrastes y refuerzan la volumetría que lamentablemente
hoy quedan neutralizados en los casos de frentes que han sido pintados, quedando
así uniformados los tonos y relieves (Alsina 1262-Moreno esquina San
José).
Hay sin lugar a dudas un común denominador en la mayoría de los frentes proyectados por Colombo: