
DANIEL SALAVERRIA - WALTER NÚÑEZ
ORÍGENES
Según
Jorge Luis Borges "de casi infinitos instrumentos que son obras
del hombre, el más singular es el libro"...¿Cómo
el creador de estos instrumentos no iba a clasificarlos y almacenarlos
al amparo de bibliotecas modestas o suntuosas y protegidas de la codicia
de sus semejantes? También necesitó identificarlos, recordando
su pertenencia a través de marcas, más aún, luego
de la aparición de la imprenta donde los ejemplares que se editaban
eran idénticos unos de otros.
De estos signos de propiedad, el más antiguo es el que se guarda
en el Museo Británico, una tablilla
de loza azulada que se insertaba en las caras de los tomos y papiros,
pertenecientes al monarca egipcio Amenofis y a la reina Tiy, que gobernaron
hacia el año 1.400 antes de nuestra era, sentando las bases del
ex libris que se convertiría con el paso del tiempo, además,
en un símbolo de la belleza y talento de distintas culturas que
volcaron en estas pequeñas viñetas grandes esfuerzos artesanales
y creativos.
La cuna del ex libris es sin lugar a dudas Alemania. Coincidiendo con
la aparición de grandes impresores, artistas como Durero, Cranach y Holbein,
se ocuparían de realizar pequeñas obras de arte para aristócratas
y bibliófilos de la época, como lo hará también Goya en España.
Las primeras marcas eran emblemas
y blasones heráldicos con ornamentaciones (que podían
entender incluso las personas analfabetas) y en algunos casos se las
hacía portadoras de divisas y sentencias (7) en latín
o en lenguas
vernáculas.
Evolucionando más tarde en una manera más artística
y representando la condición
social o profesional, aspiraciones, gustos,
o el pensamiento
filosófico del poseedor de la biblioteca, también
se podía poner como distintivo el contenido
temático de la misma.
En otros ex libris, aparece un simple monograma o directamente el nombre
del propietario adornado con guardas, cintas, arreglos florales, etc.,
que son a la vez testimonio de la época en la que fueron realizados.
Los estilos a los que los artistas recurrieron son paralelos a la historia
del libro. La imaginación de los autores fue tan fecunda que
hoy los coleccionistas de ex libris los clasifican por su calidad artística,
por época, por lugares o zonas determinadas, por escuela, por
autor, o por métodos de impresión; sin dejar de tener
en cuenta la figuración o la temática, lo que hace que
la producción sea tan basta que resulte imposible agrupar o enumerar
la totalidad de estas marcas.
Casi todas las tendencias y escuelas del Arte han dejado sus huellas
a través de los ex libris, y a medida que se popularizaron las
bibliotecas, entra en juego la elección de los motivos más
variados, lo que permite la introducción de estilos, desde los
religiosos del Gótico y Renacentista,
hasta los impuestos por Reyes y Nobles de Francia, Inglaterra y otros países europeos, para llegar a fines del siglo XIX, donde,
además, se empieza a coleccionarlos.
El momento más importante en cuanto a encargos y producción
de ex libris se ubica a principios del siglo XX, donde se suma a los
estilos vigentes un sin número de neos (a, b)
y motivos eclécticos que encontraron siempre bibliófilos dispuestos a mezclar en sus
marcas de biblioteca, dioses griegos con guardas egipcias y caracteres
góticos, vinculados más al capricho que al buen gusto.
La forma exterior (a, b, c)
de los ex libris varía desde los polígonos regulares,
hasta los perímetros más caprichosos, sin embargo lo más
usual es que se hallen grabados en pequeños pliegos rectangulares
o cuadrados.
Con respecto al tamaño, es otro factor interesante ya que por
alcanzar originalidad algunos recurren a un tamaño
poco legible, o por el contrario, a la exageración
del formato, tornando imposible su adhesión a un libro pequeño.
La psicología del propietario de una biblioteca podría
ser estudiada a partir de su ex libris, que como señaláramos
al principio, nos habla de sus gustos, aspiraciones, pensamientos, etc.;
pero es bueno tener en cuenta que, en ocasiones, sería oportuno
recordar aquello de: "dime de qué presumes y te diré
de qué careces". |