Descubrir la belleza y monumentalidad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a través de algunos de sus edificios es una tarea improbable; más aún si tenemos en cuenta la diversidad de estilos arquitectónicos que forman un mosaico inabarcable, que va desde edificios construidos en la época de la colonia, pasando por las distintas escuelas clásicas o por la directa extrapolación de fachadas de edificios de rincones exóticos del viejo mundo.
Los profesionales extranjeros que los proyectaron han dejado, tal vez sin proponérselo, un catálogo de obras que nos invita a detenernos y a observar cada detalle de esta ciudad.
No podemos dejar de admirar el esfuerzo y el talento de artífices y proyectistas que llevaron a la práctica sus sueños en esta ciudad.